Al final de la campaña de 1998 el candidato opositor, Henrique Salas Römer, emitió un discurso en el que, acertadamente, presagiaba la importancia de esa elección para el futuro del país. “Hay sólo dos opciones”, decía. “Uno de nosotros será Presidente y aquel que sea electo dejará una huella imborrable, porque marcará con su presencia, con su capacidad, con sus intenciones, con su carácter, con su capacidad de unir o desunir a los venezolanos todo lo que va a ocurrir en Venezuela en los próximos 15 años”.
El próximo 7 de octubre, los venezolanos estamos convocados a una nueva elección presidencial que pronostico como la más importante de nuestra historia contemporánea, ya que el resultado de ese proceso marcará de forma mucho más determinante el futuro del país, de lo que lo hizo la elección de 1998.
La revolución socialista de Hugo Chávez, con su peculiar visión de la democracia, estará en juego y se someterá, una vez más, a la voluntad popular, pero en esta ocasión será diferente. Una hipotética victoria del actual Presidente le daría el impulso definitivo para acabar con las ruinas del antiguo estado “burgués” que le permitió llegar al poder hace ya 14 años.
En sus diferentes alocuciones al país durante los primeros días de este 2012, el candidato oficialista ha dejado en claro que su reelección allanaría el camino para la definitiva instauración del Socialismo del Siglo XXI.
En sus diferentes alocuciones al país durante los primeros días de este 2012, el candidato oficialista ha dejado en claro que su reelección allanaría el camino para la definitiva instauración del Socialismo del Siglo XXI.
Las presiones que ejercen los grupos radicales que hacen vida en el oficialismo en torno a la profundización de los cambios prometidos por el Jefe de Estado parecen comenzar a surtir efecto. Un ejemplo de ello es el notorio reacomodo en el Alto Gobierno con los recientes nombramientos en la Asamblea Nacional y el Ministerio de la Defensa. Un giro a la radicalización que podría confirmarse próximamente con las nuevas incorporaciones al gabinete, en sustitución de los ministros que han sido postulados a distintas gobernaciones en manos de la oposición.
Sin ánimos de ser fatalista, ni predecir el fin de la democracia en nuestro país, considero que estamos frente a la última oportunidad de frenar en seco este proceso revolucionario y revertir la gran cantidad de medidas que atentan contra los derechos humanos de los venezolanos.
Francisco Javier Touceiro Rodríguez.
C.I. V-17.758.887


No hay comentarios.:
Publicar un comentario